Por qué 80 m² no explican una reforma
Dos viviendas con la misma superficie pueden necesitar trabajos muy diferentes. En una se conserva la distribución y se renuevan pintura, suelos y parte del equipamiento. En otra se cambian instalaciones, se redistribuyen habitaciones y se reforma la cocina completa.
Por eso, comparar solo un precio por metro cuadrado deja preguntas importantes sin responder. La primera tarea es describir las actuaciones, sus cantidades y los elementos que permanecen. El importe por metro cuadrado puede servir como resumen posterior, siempre junto al alcance del que procede.
Un ejemplo para ordenar las decisiones
Tomemos como ejemplo de planificación un piso de 80 m². Aún no sabemos qué necesita reformarse. Antes de pedir una cifra, separaremos tres posibles niveles de intervención:
| Alternativa | Qué estudiar |
|---|---|
| Renovar acabados | Superficies de pintura y suelo, preparación de soportes, rodapiés y ajustes de puertas. |
| Actualizar estancias | Añadir cocina o baños, precisando instalaciones, equipos, impermeabilización y revestimientos. |
| Reorganizar la vivienda | Sumar distribución, demoliciones, nueva tabiquería y revisión conjunta de las redes. |
Estas alternativas son formas de definir el alcance, no paquetes cerrados ni promesas de precio. No hay que activar todos los trabajos por haber llamado «integral» a la reforma.
La lista de partidas que conviene revisar
- Preparación y protección de la vivienda y recorridos.
- Desmontajes, retirada de suelos y demolición de tabiques que proceda.
- Gestión de residuos y condiciones de acceso.
- Tabiquería, techos y preparación de soportes.
- Electricidad, fontanería y climatización, con sus elementos concretos.
- Pavimentos, revestimientos, pintura y remates.
- Puertas, ventanas y carpintería prevista.
- Baños: equipamiento separado de redes y superficies.
- Cocina: mobiliario y equipos separados de obra y conexiones.
- Documentación, gestiones y otros conceptos que se acuerden.
Una partida general no debe dar por incluidos trabajos que no describe. Por ejemplo, «equipamiento de baño» no explica si se cambian las tuberías o se impermeabiliza una ducha.
No todas las partidas usan los mismos metros
Los 80 m² de la vivienda no son automáticamente 80 m² de pintura, alicatado o tabique. Los pavimentos se miden por superficie de suelo; los revestimientos, por paramentos; puertas y equipos, por unidades. Las instalaciones necesitan detalle de puntos, recorridos y condiciones.
La calculadora de Colna permite seleccionar trabajos y cantidades. Algunas partidas utilizan provisiones o aproximaciones, que se explican en la herramienta. Esas cantidades se sustituyen o ajustan con mediciones y especificaciones al preparar el presupuesto comercial.
Cómo llegar a una cifra comparable
Relaciona cada partida con una cantidad, una unidad y un precio. A continuación revisa qué incluye el precio unitario: suministro, colocación, retiradas, remates u otros trabajos. Añade los conceptos separados y comprueba el tratamiento de impuestos.
Los importes actuales de la calculadora son de demostración sin IVA. No publicamos aquí una cifra como si fuera el precio real de reformar cualquier piso de 80 m². Para elaborar una estimación comercial necesitamos el alcance, las medidas, el estado de la vivienda y las referencias elegidas.
Qué enviar para revisar tu reforma
- Plano o distribución aproximada, si la tienes.
- Zona de Madrid y condiciones de acceso que conozcas.
- Trabajos imprescindibles y alternativas que quieras valorar.
- Elementos que deseas conservar.
- Superficies o cantidades que hayas medido.
- Resumen de la calculadora y dudas pendientes.
Si aún faltan datos, déjalos identificados. Es más útil distinguir lo medido de lo supuesto que presentar una cifra aparentemente exacta sobre decisiones sin cerrar.