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Colna

Guía · Antes del configurador

Medir tu cocina.
Empezar con una base útil.

Un croquis sencillo puede expresar mucho, siempre que distinga medidas comprobadas y datos pendientes.

Dibuja la estancia antes de colocar muebles

Representa la habitación vista desde arriba. Identifica cada pared y señala dónde están puertas y ventanas. No necesitas un plano profesional para expresar la idea: una referencia clara de qué lado estás midiendo evita confusiones al pasar los datos al configurador.

Escribe las medidas en una misma unidad. Si usas centímetros en el croquis y metros en la aplicación, revisa la conversión antes de continuar. Anota las dimensiones reales, sin descontar muebles por intuición.

Mide paredes, alturas y cambios de plano

  • Longitud de cada pared y altura de la estancia.
  • Pilares, mochetas, retranqueos y otros elementos que ocupen espacio.
  • Cambios de altura, vigas visibles y techos inclinados si existen.
  • Recorridos y huecos de acceso por los que tendrán que pasar los elementos.

Las paredes pueden no ser perfectamente paralelas o rectas. Una medición doméstica ayuda a comenzar, pero la comprobación profesional debe revisar los puntos relevantes para que los muebles y la encimera encajen.

Anota puertas y ventanas con contexto

No basta con conocer su ancho. Sitúa cada hueco respecto a una esquina, indica su altura y la forma de apertura. En una ventana, la posición del alféizar y de las hojas puede condicionar la encimera o la grifería.

Incluye la puerta de acceso y su barrido. También el espacio que usan cajones, lavavajillas y otros equipos al abrirse. El diseño necesita entender la cocina en uso, no solo con todos los frentes cerrados.

Localiza lo que existe sin manipularlo

Señala en el croquis las tomas y salidas visibles de agua, desagüe y electricidad, además de ventilación, salida de humos y radiadores si los hay. Añade fotografías generales y detalles cuando ayuden a situarlos.

No desmontes ni manipules instalaciones para completar el dibujo. Si no conoces un recorrido o una conexión, márcalo como pendiente. Mover un punto puede requerir un estudio técnico y no debe darse por resuelto porque el mueble cabe en el visor.

Añade cómo quieres usar el espacio

  • Cuántas personas suelen cocinar a la vez.
  • Qué aparatos estarán sobre la encimera.
  • Qué equipos se conservan, con sus modelos y medidas.
  • Qué necesitas guardar y a qué altura prefieres acceder.
  • Si quieres comer en la cocina y cuántas plazas necesitas.

Estas respuestas ayudan a decidir entre una distribución lineal, en L, en U, paralela o con isla o península. La forma elegida debe responder a medidas y uso, no solo al aspecto de una fotografía.

Cómo trasladarlo al configurador

Introduce las medidas solicitadas para la distribución elegida y revisa las indicaciones del propio campo: un tramo de mobiliario no siempre coincide con la longitud completa de una pared. Empieza con una composición automática si todavía no has decidido las piezas y ajusta después los módulos.

Si los muebles superan el espacio disponible, conserva la medida y corrige la composición. No amplíes una pared ficticiamente para que desaparezca el aviso. El visor comprueba aspectos geométricos básicos; no valida todas las aperturas, obstáculos ni condiciones técnicas.

Qué queda por verificar antes del pedido

El diseño inicial deberá contrastarse con la medición profesional, el catálogo del fabricante y los requisitos de los equipos. Hay que definir remates, rellenos, encuentros, ventilación, apoyos y mecanizados. Un render o una captura no sustituyen esos datos.

Comparte el archivo del proyecto junto a las dudas y medidas pendientes. De ese modo la revisión partirá de tu propuesta sin confundir una idea con un plano listo para fabricación.

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